—Blog literario de Nathacha de los Santos— *Cuentos *Microrelatos *Poemas *Ilusiones *Etcéteras
martes, 4 de diciembre de 2012
viernes, 30 de noviembre de 2012
índigo
Ven, mi estrella está opaca
Me siento fuera de control
Si hubiera esperado no estaría en este agujero
Ven, mi estrella está opaca
Te juro que no tengo control
Dime, pues, ¿saldré de este agujero?
Ven, ¡mi estrella está muriendo!
Pondré el tiempo en tus manos
No te empujaré más nunca
No, no lo volveré a hacer
Así que, ven, ven conmigo
Mi estrella está muriendo
Te lo juro, no consigo levantarme
Me veo muerta por fuera pero estoy gritando por
dentro
Y el tiempo lo pongo en tus manos
No te empujaré jamás
No lo haré
Sostén mi estrella, voy a lanzarme
Estoy justo en el borde, lista para caer
El estómago se me erizó
Dime lo que quieras, ya no puedo cambiar nada
Estoy harta de secretos
De pie en el borde, con la nariz tapada y el
estómago cantando
Dime lo que quieras, estoy preparada
Llegaste.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Agridulce rancio
Soy pálida y pecosa
eso no me impide transformarme.
Por el día prefiero ser gris,
mitad negra mitad blanca,
gris, seria y sonriente.
En las tardes, entre amigos, me vuelvo rosa
tan rosa como la sonrisa de una jovencita luego de un beso,
para forzarme de azul en noches amarillas
y colarme en las esquinas de cientos de ojos ajenos.
Todos con pupilas ulcerosas.
Siempre inolora y apestosa al mismo tiempo,
así mismo, todo junto, mezclado.
Y mi sabor agridulce.
Un agridulce rancio...
Me aman y me odian,con todo y los pies sucios.
martes, 14 de junio de 2011
Amor podrido
Otra noche más que dormiré con tu espalda. ¿Por qué no te volteas y me tocas? ¡Tócame! Cómo quisiera que me besaras, me abrazaras, me sintieras… Pero no sucede. Tu despreocupación ante nuestros problemas me debilita. Siento que mi cuerpo se llena de plagas donde reina el hambre. Colapso. Al cerrar los ojos sueño contigo: te volteas, me miras de cerca, respiramos confundidos, me besas el cuello, el pecho, sudamos, me susurras que soy la mejor, la más hermosa; luego bebemos vino, desnudos y bellos, como somos nosotros, reímos, estamos felices.
No dices nada.
No digo nada. No me atrevo, ni te exijo, me da miedo. Después de nuestra última disputa, no tengo esperanzas de que te gires para tocarme. A fin de cuentas, mi Marco Antonio, nuestro trono se ha desvanecido y me he acostumbrado a dormir con tu espalda, espantando tus moscas y los gusanos y las moscas y tus gusanos y tú: mi amor… podrido.
lunes, 9 de mayo de 2011
domingo, 30 de enero de 2011
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